Pero, ¿qué escribe el gamberrete de Bart?
LA PALABRA OCULTA ERA CONCORDANCIA
NOEMÍ Y MARTA HAN SIDO LAS PRIMERAS EN ADIVINARLO,UNOS MINUTOS MÁS TARDE FUERON MIGUEL Y MONE, Y UN POQUITO DESPUÉS LO HICIERON RAQUEL E ISA
Así que Bart tiene que seguir "currando".
lunes, 28 de febrero de 2011
KIM


Bien, amigos, os seguiré contando las aventuras de Kim en otro momento, pues se hace tarde y debo atender ahora otras obligaciones.
AGUSTÍN
domingo, 27 de febrero de 2011
martes, 22 de febrero de 2011
lunes, 21 de febrero de 2011
miércoles, 16 de febrero de 2011
Adivinanza literaria
¿¿¿¿¿Qué estrofa será?????
El aspereza, que el rigor del cielo
usa conmigo en soledad tan larga
llena de llanto, falta de consuelo,
y ahora me parece muerte amarga.
Mientras con la esperanza me entretuve,
y al corazón de tu favor hambriento con la palabra dada, y fe mantuve,
viví, señora, con algún contento,
llevando el gusto de uno en otro engaño,
causa del mal que ahora paso, y siento.
SOLUCIÓN: GRISTEA NOS DICE QUE SON TERCETOS ENCADENADOS.
MIGUEL D.DICE QUE EL POEMA ES DE VICENTE ESPINEL.
ASÍ QUE AMBOS SON GANADORES Y MERECEDORES DE UN DULCE PREMIO.
llevando el gusto de uno en otro engaño,
causa del mal que ahora paso, y siento.
SOLUCIÓN: GRISTEA NOS DICE QUE SON TERCETOS ENCADENADOS.
MIGUEL D.DICE QUE EL POEMA ES DE VICENTE ESPINEL.
ASÍ QUE AMBOS SON GANADORES Y MERECEDORES DE UN DULCE PREMIO.
lunes, 14 de febrero de 2011
domingo, 13 de febrero de 2011
miércoles, 9 de febrero de 2011
LA VILLA MISTERIOSA
Había una vez una villa antigua, un típico pueblo de montaña, es más, en realidad el pueblo estaba entre dos montañas. Alrededor había un bosque, donde los colores de otoño sobresalían en esa estación del año. En invierno se cubría de nieve. Pero el bosque inspiraba terror, estaba siempre en silencio total, sin animales que hicieran ruidos, ni pájaros, ni ardillas,...El bosque estaba como muerto. También había un río, que en verano se derretía, y allí al lado estaba el pueblo amurallado,que se acercaba al río como una península. Las casas de piedra antigua cubierta de arcilla de un color amarillento; tenía de todo: una iglesia, un mercado, una antigua feria y un pequeño hotel con no más de ocho habitaciones. El pueblo era muy bonito pero escondía un oscuro secreto.
¿Queréis saber más sobre esta historia? Pues tendréis que esperar a mañana, como el sultán esperaba el desenlace de la historia que le contaba Sherezade.
JESÚS
martes, 8 de febrero de 2011
DITA Y EL ELFO DEL PARQUE
-Mira, Perla, te voy a contar un cuento para que esta noche duermas bien.
-Me encantaría.
Era un gélida tarde de invierno en el parque de la Alegría y Dita, el hada del parque, se había asegurado de que todo estaba en su sitio para cuando los niños invadieran el parque jugando. Pero en todo el día no fue nadie por el frío que hacía.
-¡Conchas y flores!-dijo Dita-¡Uf, hace un frío tremendo!
Y rápidamente fue a meterse en su cómoda casa, en una enorme fuente de cristal dentro de una concha rosa.
Dita estaba preparando una sopa de pipas de girasol con un toque de menta bien calentito, cuando oyó una vocecita que llamaba asustada:
-Ho...ho...hola...¿Hay...,hay...al...guien en casa?
Dita asomó la cabeza y ahí fuera, mirándola, vio a un elfo con un enorme gorro de rayas.
-¡Carámbanos y granizos!-exclamó Dita-Te estarás congelando. Pasa que aquí entrarás en calor.
En un momento, Dita había sentado en una cómoda silla al elfo y le había dado un poco de su sopa. El elfo se la tragó de un sorbo.
-¡Ah, qué maravilla! ¡Gracias!-dijo el visitante-Me llamo Rasti.
-Yo soy Dita. Bienvenido a mi casa-dijo Dita.
-Este sitio es estupendo.-dijo Rasti-Yo...,yo he perdido mi casa.
-No pasa nada,-dijo Dita- quédate aquí y mañana por la mañana, bien temprano, iremos a buscarte una igual de cálida que esta.
-Muchas gracias, Dita-contestó Rasti.
Por la mañana cuando fueron a salir les ocurrió algo que les dejó paralizados.
-Y ya, Perla, te seguiré contando mañana lo que les ocurrió. Buenas noches.
MARTA
-Me encantaría.
Era un gélida tarde de invierno en el parque de la Alegría y Dita, el hada del parque, se había asegurado de que todo estaba en su sitio para cuando los niños invadieran el parque jugando. Pero en todo el día no fue nadie por el frío que hacía.
-¡Conchas y flores!-dijo Dita-¡Uf, hace un frío tremendo!
Y rápidamente fue a meterse en su cómoda casa, en una enorme fuente de cristal dentro de una concha rosa.
Dita estaba preparando una sopa de pipas de girasol con un toque de menta bien calentito, cuando oyó una vocecita que llamaba asustada:
-Ho...ho...hola...¿Hay...,hay...al...guien en casa?
Dita asomó la cabeza y ahí fuera, mirándola, vio a un elfo con un enorme gorro de rayas.
-¡Carámbanos y granizos!-exclamó Dita-Te estarás congelando. Pasa que aquí entrarás en calor.
En un momento, Dita había sentado en una cómoda silla al elfo y le había dado un poco de su sopa. El elfo se la tragó de un sorbo.
-¡Ah, qué maravilla! ¡Gracias!-dijo el visitante-Me llamo Rasti.
-Yo soy Dita. Bienvenido a mi casa-dijo Dita.
-Este sitio es estupendo.-dijo Rasti-Yo...,yo he perdido mi casa.
-No pasa nada,-dijo Dita- quédate aquí y mañana por la mañana, bien temprano, iremos a buscarte una igual de cálida que esta.
-Muchas gracias, Dita-contestó Rasti.
Por la mañana cuando fueron a salir les ocurrió algo que les dejó paralizados.
-Y ya, Perla, te seguiré contando mañana lo que les ocurrió. Buenas noches.
MARTA
martes, 1 de febrero de 2011
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