jueves 26 de enero de 2012

Cuaderno de bitácora. De vuelta al barco

                                       De vuelta al barco
Todos en el puerto nerviosos, impacientes, con muchas ganas de vernos y bien listos para zarpar, para realizar  otra travesía en barco.
Ni despertador ni nada, todos nos despertamos debido a un tremendo jaleo en popa; aún en pijama salimos del camarote y...¿qué era aquello? Nuestro barco estaba lleno de científicos!
Corrimos a vestirnos y alucinados fuimos a informar a los comandantes, los cuales no sabían nada, excepto la comandante Lola; nos habló de uno de ellos, Ramón Margalef(Barcelona, 16 de mayo de 1919 - 23 de mayo de 2004. Fue un limnólogo, oceanógrafo y ecólogo españo.) Dijo que eran unos invitados muy especiales.
Subimos al castillo de popa donde está situado el timón y nos dispusimos a realizar una importante investigación bajo el mar.
Enseguida, cogimos nuestros trajes de buceo y bajamos al fondo del mar: aquello era fantástico. Ballenas, corales,peces de todo tipo y colores.
Ramón Margalef había descubierto que se puede aplicar la teoría de la información a una comunidad de plantas y animales; había dirigido el Instituto de Investigaciones Pesquereas y nos enseñaría la estructura de los ecosistemas, el estudio del placton y a cuiar el mar y su ecosistema.
Después de la investigación, subimos a comer y allí...


Sara Bonilla




                             UN VIAJE DESEADO


...sin saber cómo, ni por qué estábamos en el siglo XV, y allí estaba Jorge Manrique y nos llevó a su casa; todos en la comarca estaban preocupadísimos por la muerte de su padre. Entonces él nos enseñó las preciosas coplas que había hecho a su padre. Trataban de la fugacidad de la vida, de que la muerte era igualatoria, y que nos tocaría a todos y sobre todo de la fama, cuyo recuerdo queda.
Pasamos una agradable mañana leyéndolas y comentándolas, aunque como siempre había compañeros aburridos, y de vez en cuando enredaban.
Rato después de leerlas y ecucharlas, regresamos al barco, ya que estábamos muy enfadados y bastante revueltos porque nos habíamos enterado que otro grupo de tripulantes iban a viajar de excursión a París y nosotros no,porque nos portamos un pelín mal y no quieren que estropeemos un viaje tan importante a los demás tripulantes.
Pero la comandante-jefa Marisa nos dijo que todo se arreglaría si conseguíamos ser menos revoltosos.
Así que ya sabéis, ¡hay que portarse mejor para conseguir lo que deseamos!
París nos espera





Marta Jiménez

jueves 12 de enero de 2012

Cuaderno de bitácora.


 Última semana de diciembre

Por fin, nuestra primera travesía iba llegando a su fin, pronto llegaremos a puerto, algunos tendremos unas merecidas vacaciones, otros deberán esforzarse un poco más si quieren volver a las próximas travesías que nuestro barco realizará.
Antes, arribamos en una isla donde Miguelón decía que íbamos a descansar, pero descanso hubo poco, la verdad. Allí tuvimos una semana llena de pruebas y competiciones, que cada uno afronta según los conocimientos adquiridos en el trimestre.
Una semana bastante aburrida, todos estábamos muy nerviosos e inquietos, ya que para mantenrnos en este barco debemos superar todas las pruebas, tanto de conocimiento como de comportamiento. La mayoría de nosotros utilizábamos cada rato libre para estudiar, por lo tanto, estábamos demasiado ocupados para que se nos ocurriera alguna trastada; bueno, aunque alguna que otra se nos escapó. Como en todo barco, no solo se come pescado, sino que de vez en cuando, también se sirve alguna que otra chuleta, pero muy pocas.
Al llegar este fin de semana, teníamos programada una fiesta, pero los padres de algunos tripulantes, no estaban de acuerdo debido a las notas obtenidas en la isla, por lo tanto nos despediremos sin salir del barco, esperando ver de nuevo a todos.

Sara Bonilla

jueves 8 de diciembre de 2011

Cuaderno de bitácora. Carta encontrada al levar anclas

Se ha encontrado esta carta al levar anclas, así que la hemos incluido en el cuaderno.


sábado 26 de noviembre de 2011

Cuaderno de bitácora. Tercera semana de navegación

Cuaderno de bitácora

Jueves, 24 de noviembre de 2011

Otro día más en este barco. El día viene duro. LLega la hora de trabajar. La primera comandante, Lola, nos ha hecho un examen de verbos y comparativos para saber el nivel de la tripulación. Después llega la segunda comandante, la mejor comandante de todos los comandantes; hemos visto por el horizonte el sustantivo, el adjetivo, los determinantes, los pronombres y la métrica.
Hoy nos ha visitado una comandante de guardia, Lali, que ya conocíamos del curso pasado, y nos ha comentado que sigue nuestro cuaderno de bitácora.
Hora de descanso y subimos a  la proa para jugar, hablar, comernos la merienda y descansar un poco antes de ponernos otra vez a trabajar.
La siguiente comandante es otra vez Marisa que nos da una clase donde hacemos juegos, escribimos en el ordenador el cuaderno de bitácora, contamos chistes, etc... Después viene una comandante muy exigente, Teresa. Estuvimos corrigiendo la tarea que nos mandó el martes y estuvimos viendo también el porcentaje en masa, el volumen, las disoluciones  y las mezclas. La  última comandante del día es Mercedes, que nos enseñó las progresiones, aunque la tripulación, cansada del día, está desando que suene la campana para reponer energía después de este duro día.

Daniel Herrera

jueves 24 de noviembre de 2011

El cuaderno de bitácora

Martes, 22 de noviembre de 2011


Siete de la mañana,las olas rompen contra el barco, es hora de levantarse, algo nos dice que este día no va a ser precisamente soleado.
La primera comandante, Teresa, es muy estricta y todo lo quiere bien hecho. Ella nos enseña las propiedades del agua para que nos sea más fácil pescar y poder navegar mejor.
Teresa estaba muy enfadada ya que algunos tripulantes no habían hecho los trabajos que ordenó y la mayoría de los que los hicieron los tenían mal.
A segunda hora venía nuestro comandante Gaspar, con él todo está en calma ya que le tenemos un gran respeto; él nos enseña el cuerpo humano; ahora estamos con los pulmones, por si algún día nos caemos al agua podremos controlar mejor el aire.
Nuestra comandante Mercedes, en la tercera hora, las aguas están siempre revueltas y algunos tripulantes están a lo suyo. Nos ha enseñado los cálculos para poder llegar a tierra firme y así pudimos llegar  a una isla.
En la isla cocinamos las provisiones que habíamos conseguido con nuestro comandante Gaspar.
Ya con el estómago lleno toca zarpar, pero hay un problema, nos avisan desde la cofa que los motores de popa y estribor se han calentado, por ese problema nos ayuda a resolverlo José Luis, nuestro comandante de tecnología, él nos ayudó a arreglarlo y nos dijo que solo era un problema de los ordenadores; todavía con el susto en el cuerpo, el día transcurre y ahora nos toca nuestra comandante de inglés; hoy es el único día que viene un capitán inglés, llamado Gary, él nos enseña cómo es la vida en un barco inglés, todo en su lengua inglesa.
A última hora llega nuestra comandante Marisa, ella es nuestra comandante más preciada y la queremos mucho.
Pero no nos portamos muy bien con ella, por eso hoy se ha enfadado mucho.
Bueno, y aquí termina el día. Esperemos que mañana transcurra con normañlidad y no haya ninguna tormenta en el mar.

Agustín Colmenero

Miércoles, 22de noviembre de 2011


Despertamos con los rayos de luz pasando a través de las ventanas de nuestro camarote.
El día parece soleado y el barco está muy tranquilo. Son las 7,30 a.m. y la tripulación comienza su rutina diaria; desayunar, vestirnos y estamos preparados para el día que nos espera.Hemos sufrido bajas en la tripulación, ya que cuatro compañeros están enfermos y no podrán acompañarnos en este día frío de noviembre.
Llegó nuestra primera comandante Mercedes para continuar sus explicaciones sobre las progresiones:  la tripulación no está tan alborotada como otros días y anda medio dormida, nos espabilamos con nuestra gran y querida comandante Marisa en nuestro primer cambio de hora; ella no vino muy contenta, ya que algunos tripulantes no habían hecho lo que debían.
Nos ha estado hablando de la literatura y lo que recitaban los poetas, que acompañaban a los tripulantes en los antiguos barcos. Más tarde llegó nuestro técnico José Luis a enseñarnos cómo manejar el barco desde los ordenadores.
Nos espabilamos un poco, ya que este tema nos interesa y porque pronto iba a llegar nuestra hora de descanso en la proa. Cuando sonó la campana todos salimos corriendo, intentando coger los mejores sitios. Reponemos fuerzas, nos esperan tres largas horas. Llegó nuestro cuarto comandante, Gaspar, con intención de tirarnos por la borda si no nos portábamos bien. Nos pusimos las pilas y prestamos atención al tema de hoy, el sistema urinario. Las tareas para la próxima semana son abundantes, igual que las olas que están empezando a levantarse por el viento de poniente. Lo comprobamos cuando salimos de la clase de Gaspar y nos dirigimos hacia la popa del barco para encontrarnos con nuestro coamandante Rafa.
Aprovechamos para hablar y relajarnos un poco mientras pintamos y escuchamos música. Rafa es el único camandante que nos permite esto y por fin viene la última hora, con nuestra comandante Rosa. Nos sigue hablando del sector agrario, los sistemas de cultivo en la islas y el poblamiento.
Y así pasamos la mañana trabajando sin parar.Suena de  nuevo la campana y nos llega el olor de la cocina del barco. Los miércoles solemos comer pasta, que nos da energía para continuar nuestra jornada en el barco, que sigue navegando rumbo hacia el este.

Ramón Gómez