1º Premio: SARA
2º Premio: GRISTEA
3º Premio: Ex aequo ISABEL Y RAÚL
Los demás participantes han recibido un diploma con Mención de Honor, sobradamente merecida.
ENHORABUENA a todos y todas, sois estupendos.
y, aunque estaba un poco rayado, tenía unos grabados muy bonitos.
Primero nos enseñaron a ponernos los esquís, anduvimos con uno y después con dos. Subimos la pista andando con los esquís y después cogimos las perchas, que son unos aparatos con una barra larga que se ponía entre las piernas y subía hasta arriba.
Él estaba perdidamente enamorado de ella y no se atrevía a decírselo. Le escribió mil cartas de amor, pero terminó ropiéndolas todas antes de enviárselas. Por fin, se le ocurrió una idea: inventó una adivinanza especialmente para ella.
Hola, soy Alpino, habitante de Adarropa, un pueblo situado a unos 100 m de Albalá (provincia de Cáceres). Es un pueblo muy pequeñito, por no decir muy enano, tanto que una vez nuestro pueblo fue aplastado por la rueda de un coche.
La Isla del Donut está en el Océano Atlántico y fue descubierta por los portugueses en 1991. Tiene un gran lago de azúcar y cinco ríos de color rosa con caramelos. Sus 11.000 habitantes son pasteleros que fabrican todo tipo de dulces. 
El día 27 de enero vinieron a nuestra clase unos músicos que tocaban instrumentos de muchas partes del mundo. Nos explicaron que ellos empezaron tocando muy pocos instrumentos, pero al final se interesaron por más clases de música y que ahora tocaban muchos.
Ellos nos enseñaron que se podían tocar muchos instrumentos juntos y que sonaban muy bien, aunque procediesen de lugares del mundo muy lejanos entre sí. Vimos muchísimos instrumentos que nunca habíamos visto, nos quedamos impresionados. Tocaron instrumentos como el sitar, que es un instrumento de la india, estaba fabricado por una calabaza y un palo, tenía veinte cuerdas, pero las de abajo sonaban solas, eran cuerdas simpáticas. También nos tocaron un tres cubano, que era como una guitarra pero en pequeña. Un cuenco tibetano, que era como un cuenco normal de metal y era muy difícil de tocar y procede de Tíbet. Una darbouka, que se tocaba con las manos, del norte de África. Un digeridoo australiano, una flauta de Moldavia, un yembé… Había instrumentos muy raros como uno que parecía una “psp”, que fue lo que mas nos impresionó, y que se llama kalimba. También nos tocaron las arpas de boca de Asia y de América. Vimos unos instrumentos muy extraños que eran la fujara de Eslovaquia (que era una flauta muy larga) y también la flauta de Moldavia, que no tenía agujeros.
Los de la clase de al lado oyeron la música y vinieron con su profesora a escucharla. Nos gustó mucho a todos, los instrumentos que nos tocaron y la música fueron increíbles. Al terminar la clase le dimos unos regalos hechos por nosotros, eran unas latas decoradas y unos monederos muy bonitos hechos con tetra-bricks.
NOEMÍ
El taller de música hindú nos trajo además otras músicas del mundo. Como nos explicaron Manu, Juanfe y Kike, se puede hacer música reuniendo instrumentos venidos desde África, Asia, América, Europa y Oceanía. Porque la música es un lenguaje universal que toda la gente entiende, sin necesidad de traductores.
La música nos une y nos reúne, da lo mismo de dónde venga. Tampoco debe importarnos de dónde vengan las personas, basta con que sean buena gente. Lo que viene de lejos (sean personas o instrumentos) no debería provocar rechazo, porque conocer gente y música de otros lugares, mola. Y si no, a ver por qué un tres cubano, un sitar hindú, un cuenco tibetano, un digeridoo australiano, una flauta de Moldavia, una darbouka y un yembé africanos sonaban tan bien tocando juntos...


Como ya sabéis, Jonathan Swift inventó en Los viajes de Gulliver un montón de lugares imaginararios, que situó cerca de lugares reales. Con Swift , cambió el mapa del mundo: Lilliput, Blefuscu o Laputa son gracias a él y desde entonces los lugares de las aventuras y los extraños habitantes que estamos conociendo en clase.
Hace un año mi familia y yo nos trasladamos a España. Tuvimos que salir de nuestro país porque la vida allí era muy difícil.
Avísame cuando aunque ya me amabilísima pantufla azul mágica ojo encanta bajísimo canta tarareando ríe sonriendo arbolito pequeño ser altísimo oso osezno elefante en la cocina vuestra blanquísima casa ahora palacio ya castillo antes tutora amarillísimo estaba y habían dado ya las ocho.